La mejor ropa para una sesión de pareja es la que pueden olvidar durante un rato. Si están pendientes del cuello de la camisa o preguntándose si podrán sentarse, la ropa se ha convertido en una tercera persona dentro de la relación. Y bastante exigente.
Empiecen por cómo quieren que se sienta la sesión: elegante, relajada, juguetona o íntima. Después elijan prendas que ayuden a crear ese ambiente. Pueden verse conectados sin vestirse como un conjunto a juego.

Combinen el grado de formalidad, no todos los colores
En este retrato de Diantara Jingga, el traje oscuro y el vestido con textura comparten una intención elegante. Sus diferencias aportan interés a la fotografía. Un grado parecido de formalidad suele ser más útil que encontrar dos tonos idénticos.
Pongan los dos conjuntos juntos antes de la sesión. Observen el equilibrio entre claros y oscuros, las texturas y los logotipos grandes. No existe una prohibición universal de los estampados ni de los colores intensos: pregúntense si ayudan al retrato que imaginan o si se convierten en su protagonista.
Prueben los movimientos que van a hacer
Caminen, siéntense, levanten los brazos y acérquense en casa. Comprueben que el largo, la cintura y los zapatos permiten hacerlo con comodidad. Lleven calzado práctico para trasladarse entre los lugares, aunque después lo cambien para la foto.

Esta fotografía de Radski Photo hace del movimiento parte de su encanto. La ropa informal acompaña la energía al aire libre. La idea no es que todas las parejas deban saltar: es que el conjunto deje espacio para la versión de ustedes que aparezca durante la sesión.
Vístanse para el lugar que eligieron
Una costa ventosa, un estudio cálido y un paseo nocturno por la ciudad piden capas diferentes. Revisen el pronóstico y el recorrido. Si planean una actividad, empiecen por la ropa que funciona para hacerla y construyan las fotos alrededor de eso.

Los abrigos encajan con naturalidad en el retrato urbano de Jirka Votava. Las luces azules, verdes y amarillas cambian el ambiente sin necesitar un vestuario complicado. Una chaqueta familiar puede funcionar mejor que algo comprado solo porque se veía bonito en otra persona.
No compliquen los cambios
Si quieren un segundo conjunto, acuerden con el fotógrafo el tiempo para cambiarse. Una capa que se pueda quitar o un accesorio diferente pueden modificar el ambiente sin llevar una maleta de opciones. Eviten depender de un lugar público que no ofrezca la privacidad necesaria.
Envíen al fotógrafo una foto rápida de ambos conjuntos y del lugar previsto. Pidan comentarios prácticos y dejen de comprar para una pareja perfecta imaginaria. Para construir una sesión alrededor de sus intereses, exploren actividades que hacen personales las fotos de pareja. Si posar todavía les resulta extraño, sigan con nuestra guía para sentirse cómodos ante la cámara.
